Esta mañana me acompaña mi taza verde, señal única de que te puedo sentir cerca de mí. ¿Y cómo no habría de ser así, si me remonta al ayer en que te conocí? El café que tomo en ella se diluye no tomado a sorbos, sino en absurdos suspiros que me alertan: ¡eh, no escupas que estás en el trabajo! y regreso al triste aquí. Pero la volteo a ver nuevamente y contemplo en ella las mañanas aún nubladas, las disimuladas sonrisas al llegar cada quien, las sorpresas inesperadas, el asalto cometido (por mí) de esta taza que te pertenecía, la amistad forjada hacia este paraje apasionado en el que estamos inmersos desde ese ayer (que no sé si por la fecha, tal vez) hoy pareciera rehacerse de forma nítida, trazado tu rostro en el humo que del café fluye. Gracias por dejarte robar lo que aparentemente y muy a final de cuentas, sería una especie de portarretrato fantástico (como tú).
martes 14 de febrero de 2012
domingo 12 de febrero de 2012
María...
Ése es su nombre. Tal vez pudo haber muerto hace tiempo y tras ello nos hacen creer que algo queda, como el recuerdo. Pero no su forma, ni aquellas manos que siempre nos tenían bien sujetas (por el miedo, quizá) de que tal vez nos perdamos y sus ojos no alcanzaran más a vernos. Sus ojos siempre llenos de juicio y disimulada ternura. El paso lento mezclado con el golpear del bastón. Oír su voz. Saber todas esas historias. Estar un tiempo junto a ella. En este momento tal vez debería estar escuchando la misa que se hubo de hacer en su memoria. Pero no quiero estar triste ni intentar descifrar cosas que como estas, a veces no entiendo ni acepto por ingenua, como hoy. Ella tampoco lo quisiera y sé que de ser posible ya me estuviera jalando de la oreja. Sin embargo, bien sabe que a veces las cosas me son difícil... porque en mí no sólo quedó un concepto echado sin más al diccionario y que se toma para referir algo especial en ciertos casos. La imaginación me lleva a pensar que al fin es libre de hacer cuantas cosas quiso hacer, viajes, poder regresar a los mejores momentos que alguna vez tuvo cuantas veces quiera. Por extraño y absurdo que parezca. Realmente no quiero dar justificación alguna. Quiero hablar y escribir hasta el cansancio sobre ella, imaginar sin más sentido que el mío. Porque, posiblemente en uno de esos recuerdos... estoy yo. Así ya no me siento tan sola. Es inútil pensar que fue lo mejor y dejarlo así, sin más. Y, pocas veces me he dado realmente a la tarea de evocarla tanto como ahora. Soñarla, nunca he podido. Algo lindo sería soñar que vamos juntas al mar, a tomar el café bajo la brisa de la mañana. Entonces podré despertar y seguir de nuevo con el mundo como hasta ahora, pero feliz.
miércoles 18 de enero de 2012
Para compartir: No al S.O.P.A.
Si bien soy más que conocida por estar "chapada a la antigua" respecto a las tecnologías, hoy es día de mostrar lo contrario al verse amenazada una de las herramientas que más ha sido de apoyo en cuanto a estudios, conocimiento, libertad de expresión y principalmente unión social: el Internet. No sabré mucho (o nada) sobre las nuevas/viejas innovaciones y progresos que éste ha tenido, el uso de las herramientas computacionales y cibernéticas, etc., pero sí cuál ha sido su aportación para todos. De manera personal, por ejemplo, sé que a cualquier momento, navegando en la red, siempre me toparé con información que desconocía sobre diversos temas, frases más utilizadas de las nuevas modas o tendencias (aunque no todas), imágenes graciosas que me pongan de mejor ánimo, conocer las distintas formas de expresión (tanto escrita como por dibujos o pinturas) de personas en el mundo (más recurrente por Blogger), noticias, impactos, libros, novedades y demás. Sí, como persona de clase media, sueno un poco ignorante al decir todo esto.
Pero, por otra parte, también estamos hablando del trabajo que muchas personas han realizado para nuestro beneficio y que probablemente alguna vez estuvieron como yo, incluso cuando sí las hay: los creadores de las grandes páginas web que a diario se utilizan, quienes trabajan en sus compañías y que también de ellas se sustentan, personas que de manera independiente ofrecen sus servicios, ayudados de sus propios conocimientos al saber cuál es la demanda entre los usuarios: enlaces para descarga de libros u información que en otras páginas no se encuentra, misma que necesitamos de manera urgente para trabajos laborales u escolares, música, programas... total, infinidad de cosas.
¿Qué ha sucedido, por ejemplo, en ciudades de nuestro país, principalmente en México con Tepito? Se han hecho miles de "redadas" policíacas con la intención de "eliminar" la piratería. ¿Lo han logrado? claro que no. Y ahora pretenden que suceda lo mismo con el Internet. Con el ejemplo anterior, no es que defienda por completo lo que sucede ahí. Tan sólo es... un apoyo a modo de comparación. Si bien es deshonesto lo vendido en esta magna colonia, ¿la gente que compra productos ahí es deshonesta y delictiva también? no. Son personas que por preferencia económica o sin preferencia de plano, opta incluso arriesgarse al no tener un sueldo adecuado a sus necesidades, o que no lo tienen por falta de empleos. (Sí, insinuación aparte hacia otro tema, ya que estamos en estas). Saben cómo está el ambiente, que cualquiera les puede "agujerear" la bolsa si corren con suerte de no salir lastimados, o que cualquier plancha o microondas adquirido les puede explotar, etc.
Con el internet, tratar de hacer a un lado lo que muchos han hecho y que forma parte natural de todos, no me parece del todo razonable referente a páginas como Google, que se sirve de muchos enlaces que ni siquiera se sabe sean "honestos" o no. De principio, no existirían virus, tal vez. Pero es necesario que los haya para que se siga comprando el programa y exista esa batalla campal siempre: que se descomponga la PC y darle empleo a quienes incluso sin estudios, saben cómo arreglarlo (¿¡esto es deshonesto y poco honrado!?) sería traumático para muchos si se aplicara una ley en que para cada profesión, exista un título. Bendito Tepito entonces si de darle ganancia económica al gobierno hablamos y seguir en las mismas con los sueldos. Pero regresando con más calma al tema: es razonable que apliquen estas restricciones cuando se habla de música, libros, películas, trabajos, programas. Esto se pudo haber hecho desde el principio. ¿Pero todo? si yo pongo aunque sea una cita de Elizondo, la probabilidad de que cierren mi cuenta ya existiría por no ser legítimamente mío, al no querer presentarme ante un juez por mera convicción de que es innecesario. (Por algo se inventó la palabra "cita" aplicable a este sentido). ¿Ahora tener que legitimizar todo lo que he escrito en sepa cuántos años? es aquí cuando también nos vemos corrompidos con esa tan aún soñada "libertad de expresión" ya no elección, además del libre uso de ciertas facultades que nos pertenecen. Pero como todo, siempre se verán limitadas al parecer con sinsentidos. Y de regreso a lo tocante con eso de los títulos, etc., etc. ...
No obstante, ojo: cada quién sabe a su manera lo que significa e implica la palabra "plagio" al adjudicarse como propio aquellos textos que no lo son, así como la palabra "robo de identidad" (más en estos lares), la palabra "fraude" (sí, como el caso de los productos pirata), la palabra "estafa" (al ser engañados tontamente o no en una ciber compra u acuerdo) y otros sinónimos más que se pueden agregar a la lista de acciones que por obviedad, estamos de acuerdo hay que litigarlas, ¿o no? Y del ejemplo más arriba citado, infórmense primero a dónde van... analicen bien lo que compren/acuerden y con quién. En todas partes siempre nos enfrentaremos a esto, más cuando se supone que día a día hay quienes buscan cómo lidiarlo, con estudios y calma. Tratándose del tema que nos concierne, me temo que si lo hacen tal como lo dicen y así de golpe, terminarán por atemorizarnos simplemente o crear una revolución. De todas formas, paradójicamente persistirá el problema, debido a falta de metodología y acuerdos. Fuera sólo éste.
Ya para terminar pronto y relajar los nervios, hoy que muchas compañías se están manifestando en contra de la ley S.O.P.A. y que diversas páginas invitan a sus usuarios a unirse al "apagón", recomiendo este enlace para conocer más a profundidad sobre dicha ley y otras ligadas (y de no haber sabido antes lo que "apagón" quiere decir, pues también) de la mano de un personaje muy conocido por todos: qué mejor sino Mafalda. Aquí se las dejo:
Pero, por otra parte, también estamos hablando del trabajo que muchas personas han realizado para nuestro beneficio y que probablemente alguna vez estuvieron como yo, incluso cuando sí las hay: los creadores de las grandes páginas web que a diario se utilizan, quienes trabajan en sus compañías y que también de ellas se sustentan, personas que de manera independiente ofrecen sus servicios, ayudados de sus propios conocimientos al saber cuál es la demanda entre los usuarios: enlaces para descarga de libros u información que en otras páginas no se encuentra, misma que necesitamos de manera urgente para trabajos laborales u escolares, música, programas... total, infinidad de cosas.
¿Qué ha sucedido, por ejemplo, en ciudades de nuestro país, principalmente en México con Tepito? Se han hecho miles de "redadas" policíacas con la intención de "eliminar" la piratería. ¿Lo han logrado? claro que no. Y ahora pretenden que suceda lo mismo con el Internet. Con el ejemplo anterior, no es que defienda por completo lo que sucede ahí. Tan sólo es... un apoyo a modo de comparación. Si bien es deshonesto lo vendido en esta magna colonia, ¿la gente que compra productos ahí es deshonesta y delictiva también? no. Son personas que por preferencia económica o sin preferencia de plano, opta incluso arriesgarse al no tener un sueldo adecuado a sus necesidades, o que no lo tienen por falta de empleos. (Sí, insinuación aparte hacia otro tema, ya que estamos en estas). Saben cómo está el ambiente, que cualquiera les puede "agujerear" la bolsa si corren con suerte de no salir lastimados, o que cualquier plancha o microondas adquirido les puede explotar, etc.
Con el internet, tratar de hacer a un lado lo que muchos han hecho y que forma parte natural de todos, no me parece del todo razonable referente a páginas como Google, que se sirve de muchos enlaces que ni siquiera se sabe sean "honestos" o no. De principio, no existirían virus, tal vez. Pero es necesario que los haya para que se siga comprando el programa y exista esa batalla campal siempre: que se descomponga la PC y darle empleo a quienes incluso sin estudios, saben cómo arreglarlo (¿¡esto es deshonesto y poco honrado!?) sería traumático para muchos si se aplicara una ley en que para cada profesión, exista un título. Bendito Tepito entonces si de darle ganancia económica al gobierno hablamos y seguir en las mismas con los sueldos. Pero regresando con más calma al tema: es razonable que apliquen estas restricciones cuando se habla de música, libros, películas, trabajos, programas. Esto se pudo haber hecho desde el principio. ¿Pero todo? si yo pongo aunque sea una cita de Elizondo, la probabilidad de que cierren mi cuenta ya existiría por no ser legítimamente mío, al no querer presentarme ante un juez por mera convicción de que es innecesario. (Por algo se inventó la palabra "cita" aplicable a este sentido). ¿Ahora tener que legitimizar todo lo que he escrito en sepa cuántos años? es aquí cuando también nos vemos corrompidos con esa tan aún soñada "libertad de expresión" ya no elección, además del libre uso de ciertas facultades que nos pertenecen. Pero como todo, siempre se verán limitadas al parecer con sinsentidos. Y de regreso a lo tocante con eso de los títulos, etc., etc. ...
No obstante, ojo: cada quién sabe a su manera lo que significa e implica la palabra "plagio" al adjudicarse como propio aquellos textos que no lo son, así como la palabra "robo de identidad" (más en estos lares), la palabra "fraude" (sí, como el caso de los productos pirata), la palabra "estafa" (al ser engañados tontamente o no en una ciber compra u acuerdo) y otros sinónimos más que se pueden agregar a la lista de acciones que por obviedad, estamos de acuerdo hay que litigarlas, ¿o no? Y del ejemplo más arriba citado, infórmense primero a dónde van... analicen bien lo que compren/acuerden y con quién. En todas partes siempre nos enfrentaremos a esto, más cuando se supone que día a día hay quienes buscan cómo lidiarlo, con estudios y calma. Tratándose del tema que nos concierne, me temo que si lo hacen tal como lo dicen y así de golpe, terminarán por atemorizarnos simplemente o crear una revolución. De todas formas, paradójicamente persistirá el problema, debido a falta de metodología y acuerdos. Fuera sólo éste.
Ya para terminar pronto y relajar los nervios, hoy que muchas compañías se están manifestando en contra de la ley S.O.P.A. y que diversas páginas invitan a sus usuarios a unirse al "apagón", recomiendo este enlace para conocer más a profundidad sobre dicha ley y otras ligadas (y de no haber sabido antes lo que "apagón" quiere decir, pues también) de la mano de un personaje muy conocido por todos: qué mejor sino Mafalda. Aquí se las dejo:
No está de más estar informados y divulgar esta información, transmitir sus opiniones y críticas con certeza (fuera agresión y groserías al aire) para apoyar y defender lo que muchos han hecho por nosotros. En caso contrario, más interesante todavía lo que tengan por decir.
miércoles 28 de diciembre de 2011
A ti
Nuevamente recordé aquellos días que compartíamos juntos, las charlas entre todos y rumores de otros, bromas y pequeñas travesuras como jugar con las sillas infantilmente a lo largo y ancho del lugar, escapar a la tienda para ir por la chatarra del día o el pan que acompañaría el café de la mañana. No tanto dónde nos conocimos ni cómo, porque hasta estos días me temo que lo mejor que nos llevamos cada quien fuimos nosotros. Sin embargo, lo que más recordé fue cuando me tuve que ir. Es verdad que lamentaba mucho perder la oportunidad de tener una trayectoria mayor, que extrañaría a los amigos que hice, que hubiese terminado simplemente así. Pero más que nada, pensaba que tal vez no te volvería a ver y lo que me afectaría. Me sentía tan incapaz de volver para persuadirme de que sin más, había perdido un pedazo de todo... los reclamos que te hice de no advertírmelo antes sin que supieras nada. El que hubieras estado ahí cuando llegué me salvó. Me ayudaste con mi pesada carga y me acompañaste en los siguientes pasos que di, hasta que nos volvimos luz y sombra, sombra y luz. ¿Qué hubiera sido ahora de mí, si no? reconozco las mejoras que hubo en mi persona, como una mayor voluntad de hacer las cosas que pensaba hacer, ni siquiera pensado o dejar sin más así, dejar de huir de todos los que me rodeaban, sentirme menos abrumada de experimentar nuevos cambios, tener sobre todo, confianza en mí. Pero todo eso es porque sé siempre estás a mi lado. Y a veces me pregunto qué he hecho yo por ti, qué hecho... qué puedo hacer. Lo más que mis palabras logran es escribir cuánto te agradezco y quiero... que soy feliz de empezar un nuevo año. Gracias por ello.
miércoles 21 de diciembre de 2011
De la tonta nostalgia
Últimamente lo que me rodea me ha dado razones para sentir nostalgia: el calendario, repasar tiempos laborales en una u otra institución, las personas que en cada una de ellas hubo y que siempre me dieron algo de qué hablar o sentirme molesta, no recordar sus nombres en el momento preciso, recordar sus apodos y manías para olvidarlas nuevamente después, no saber con exactitud algo gracioso, cosas dichas con ingenio, bromas planeadas, ideas, lugares donde la he pasado bien con viejas amistades tiempo atrás, en la actualidad, ayer, lugares que han sido modificados, no existen, hay otra cosa, un agujero negro, un árbol seco, parques que no transito muy seguido sin estar lejos, bancas, banquetas, ciudades, calles, los periódicos que por corto tiempo existieron y noticias que no encontraré más, ser mala para contar chistes cuando quiero, olvidar parcialmente un libro leído hace poco tiempo, ser pobre y no comprar buenos libros por caros cuando los que tengo de segunda están muriendo, las amistades poco frecuentadas, sus (mil) números que conservo relativamente en vano porque casi nunca contestan al momento de recordarlos, querer invitarles a salir o celebrar algo juntos, los buenos chismes porque jamás son reales (o ya pasaron) cuando de verdad son buenos en cada uno de sus detalles, los malos porque son malos, el café negro mezclado con repentinos cambios de clima sin azúcar, las enfermedades a base de política-ficción y reales, las próximas elecciones y pasadas, saber que soy feliz a pesar de ello, ver niños (raros) preocupados por las imágenes puestas en cada cajetilla de cigarros y pensar que ya no fue mi tiempo para razonar al respecto, o darme cuenta de que lo evito quizá por un turbio (por no decir absurdo) motivo suicida y ridículamente placentero, ver niños golpeados/pateados por sus madres en plena calle, los niños en general, verlos crecer, sentirme mayor, ingenua, terminar la carrera, seguir pequeña, ingenua, salir a la imprevista lluvia sin paraguas, el fallecimiento de Cesaria Évora, la muerte, extrañar a eterna y poca distancia al ser querido, al amado... Pero no el fin de año en realidad.
martes 13 de diciembre de 2011
Lo malo de tener blog
Las ilusiones temporales (ya no ópticas) son muy engañosas. Apenas he terminado otro semestre de manera un poco desesperada, cuando de pronto ya se acabó noviembre y han transcurrido trece días de diciembre. Además, en este tiempo que creí relativamente largo y corto a la vez, me he dado cuenta de algunas cosas (¿o vicios...?) tales como: no publiqué nada en el blog, los cambios de clima ya me afectan, he logrado romper récord en comer sopa de pasta por ¿una semana consecutiva o más...? descubrir unas galletas que al fin me gusten aparte de las únicas que me gustaban, el coffee mate de avellana, oler cosas deliciosas sin saber si existen esos aromas o al revés, que falta exactamente un año para que termine la carrera (si no es que el aún supuesto fin del mundo se anticipa) y que he sido (casi por completo) más feliz de lo habitual a pesar de los problemas que nunca dejarán de existir.
He tenido muchos momentos de alegría, lo cual ha compensado los pocos de tristeza y tantos de estrés. Puedo decir que a final de cuentas todo me ha ofrecido una mejora a costa de las circunstancias, y que esto me tiene motivada para ya ni siquiera saber si optar por hacer algo o no primero de tantas cosas que tengo en mente: leer libros que imposiblemente leería, crear personajes, una técnica de trazo, recordar historias o ideas que nunca escribí, utilizar colores o pluma y descansar el lápiz, tener ingenio para los títulos o nombres (por ejemplo, hasta ahora sólo sé que mi próximo gato se llamará Bustrófedon y que lo imagino grande, dominante y un poco obeso.... eso no resulta bastante ingenioso que digamos), encontrar y lavar aquellas tazas que he usado para comer o tomar café, sacar ropa u objetos que ya no usaré, tratar de poner orden a todo cuanto se pueda. Ser al menos un poco compatible con la lin... no, imposible.
Por otra parte tendré muchos días libres para fantasear con salir de viaje, volar a pesar de mi ligero miedo a las alturas sin necesidad de un avión, hacer cuenta regresiva de cuánto falta para que termine el año, mandar un guión para hacer una buena película de aliens, hacer más blah, blah, blah para encontrar (como en una sopa de letras, vaya la semejanza) o más bien inventar la nueva y próxima palabra del diccionario, manipular mis horas de dormir para saber si acaso los sueños tienen un horario específico de cuándo son buenos, malos o si simplemente para mí no lo tienen porque casi nunca los recuerdo... Y sobre todo, no dejar el blog para luego solamente escribir cosas sin sentido como estas (las cosas sin sentido ocupan demasiado espacio) En fin, al menos ya me desaburrí un poco por hoy...
He tenido muchos momentos de alegría, lo cual ha compensado los pocos de tristeza y tantos de estrés. Puedo decir que a final de cuentas todo me ha ofrecido una mejora a costa de las circunstancias, y que esto me tiene motivada para ya ni siquiera saber si optar por hacer algo o no primero de tantas cosas que tengo en mente: leer libros que imposiblemente leería, crear personajes, una técnica de trazo, recordar historias o ideas que nunca escribí, utilizar colores o pluma y descansar el lápiz, tener ingenio para los títulos o nombres (por ejemplo, hasta ahora sólo sé que mi próximo gato se llamará Bustrófedon y que lo imagino grande, dominante y un poco obeso.... eso no resulta bastante ingenioso que digamos), encontrar y lavar aquellas tazas que he usado para comer o tomar café, sacar ropa u objetos que ya no usaré, tratar de poner orden a todo cuanto se pueda. Ser al menos un poco compatible con la lin... no, imposible.
Por otra parte tendré muchos días libres para fantasear con salir de viaje, volar a pesar de mi ligero miedo a las alturas sin necesidad de un avión, hacer cuenta regresiva de cuánto falta para que termine el año, mandar un guión para hacer una buena película de aliens, hacer más blah, blah, blah para encontrar (como en una sopa de letras, vaya la semejanza) o más bien inventar la nueva y próxima palabra del diccionario, manipular mis horas de dormir para saber si acaso los sueños tienen un horario específico de cuándo son buenos, malos o si simplemente para mí no lo tienen porque casi nunca los recuerdo... Y sobre todo, no dejar el blog para luego solamente escribir cosas sin sentido como estas (las cosas sin sentido ocupan demasiado espacio) En fin, al menos ya me desaburrí un poco por hoy...
lunes 31 de octubre de 2011
De recuerdos...
Acabo de hablar con alguien sobre aquella vez que la pasé tan mal, de los sentidos despiertos de mamá al percibir toda esa nostalgia que sentía, tal vez por ser demasiado tonta. De cuando no era tan dudable que saliera de un hoyo para (refugiarme) en otro. Nadie sabía que solo tú estabas para escucharme y darme todo tu apoyo, que en ese entonces había un tú. Nos dedicamos a ser las sombras de la duda por algún tiempo, abrazar el deseo forastero e incesante. No sé cómo me soportabas. Debería serte otorgada alguna condecoración, simplemente no tuve un fascinante pasado ni tampoco mucha tolerancia al ser empalagosa y mimada. Chillona. Creo ya haberte dicho que despertaste en plenitud ese lado poco conocido. Si te hubiese advertido, ¿habrías escapado? Me temo que tampoco te di oportunidad, ahora que los días se han vuelto un tanto esclarecedores. Qué feliz estoy de contar en mi cabeza toda dicha y desdicha donde has estado, no importa cómo. Te quiero... mucho.
(Sin título)
¿Y por qué te escribo estas líneas?
(Sin título)
¿Y por qué te escribo estas líneas?
en una hoja blanca sobre mi piel
¿para inscribir en ella tu insignia?
o tal vez porque te recordaré.
¿Me he de ir lejos de tu sonrisa?
no tengo itinerario fijo para saber
¿el tiempo dará cabida para que huya?
pues otra piel te dará lugar para que escribas
¿y qué habrá de nuestro ayer?
posiblemente pronto lo olvida.
¿Y por qué te escribo estas líneas?
en una hoja blanca sobre mi piel
¿para inscribir en ella tu insignia?
o tal vez porque la quiero poseer
¿y tú habrás de entregármelo todo?
eso, yo no lo sé.Hace tiempo que escribí este ¿poema? y recién lo hallé entre las cosas que guardo. Cómo ha pasado el tiempo, transformando las cosas... Sí que sí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

